Aprende a endeudarte

Aprende a endeudarte

Sí, existe una forma buena de endeudarte y, claro, una forma mala de endeudarte. No le tengas pánico al endeudamiento. Solo respeta algunas pautas a la hora de usar tus tarjetas de crédito o de solicitar un préstamo. Durante cada etapa en la vida existen algunas preguntas importantes que te debes hacer para determinar cuándo y cuánto solicitar para un préstamo.

Estudiantes
Para los estudiantes las preguntas clave para entender cuándo pueden solicitar un préstamo escolar son: ¿cuáles son las probabilidades de que consiga empleo con una oferta de remuneración adecuada para cubrir los pagarés y no vivir ahogado?;  ¿cómo va la economía local? y ¿tienes la posibilidad de procurar empleo en el exterior en el caso de que la economía de tu país no esté en buen momento? Ya hemos leído bastante sobre las cifras altas de “ninis”, es decir, ni tienen trabajo ni estudian. Y los millenials que sí han estudiado, no cuentan con buenas oportunidades de empleo. En función de esto y el prospecto de ingresos uno puede asumir una deuda mayor o menor.

En paro

A menos que realmente necesites un préstamo o una tarjeta de crédito para conseguir empleo, abrir un negocio o cualquier trámite que genere ingresos, evita endeudarte cuando estás en paro. Los préstamos más bien son para potenciar las posibilidades de aumentar las ganancias. Sólo cuando tengas ingresos fijos, es buena idea tomar prestado porque te puedes dañar el crédito por largo plazo si fallas en los pagos.

Empleados
Los que sí cuentan con un ingreso fijo muchas veces se fían demasiado de esos ingresos y compran muchas cosas a crédito. Aunque tengas un ingreso fijo, ese dinero te lo sudaste tú. Sin embargo, las cosas que compras a crédito deprecian en valor en cuanto lo sacas de la tienda o lote del concesionario de vehículos. Y si no lo pagas al mes siguiente, estás pagando intereses innecesariamente. En este caso:

  • Procura ahorrar para comprarte productos que deprecian en valor.
  • Ten el dinero asegurado a la mano para pagarlo dentro del mes y evitar pagar con el dinero de los ingresos.

Empresarios

¿Tu negocio es escalable con un préstamo? ¿Podrá ser más rentable o es necesario para realizar los trabajos ya contratados? ¿Tienes certeza con un contrato fijo o algún tipo de garantía? No puedes dar vuelta atrás si la palabra de un empresario no está por escrito y no sale el negocio. Ya usaste el dinero, ahora te tocará pagarlo o dañarás tu crédito, lo que te limitará para garantizar un préstamo en el futuro.

En todas las etapas ¡organízate!

Ahora bien, sin excepción, en cualquier etapa de la vida deberías organizar bien los archivos y llevar una buena administración de tus cuentas. Previo a solicitar un préstamo, debes formar un plan para detallar cómo se utilizará y pagarás el dinero. Saca cuentas de lo que realmente se vaya a utilizar y los ingresos que esperas obtener de ese dinero inyectado en el negocio. Sé conservador.

¿Ya tienes un préstamo o tarjeta de crédito? Rebusca

Si ya tienes deudas y quieres saldarlas, rebusca una oferta de 0% de transferencias de saldo. Los bancos e instituciones financieras siempre están buscando clientes buenos. Para atraerlos, algunas tarjetas de crédito ofrecen intereses bajos o hasta 0% durante un plazo limitado si transfieres tu balance a esa tarjeta de crédito. Toma en cuenta la cuota por el traslado, que siempre cobran un porcentaje o una cuota de acuerdo con el monto que pides transferir.

Sin miedo ¡aprende cómo endeudarte bien!

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